Fuente de la información y de las imágenes: "Gran Enciclopedia de Mallorca" Realizado por Fabián
| En
la isla egipcia de Pharos, en el Mediterráneo, cerca de Alejandría, los
egipcios construyeron una gran torre con fuego en su parte alta.
El fuego era visible a gran distancia por los navíos que transitaban por esas costas y les orientaba hacia el puerto de Alejandría. Era tan magnífica esa torre que fue considerada como una de las Siete Maravillas del Mundo. Desde entonces, a las torres cercanas al mar, que emiten luz para ayudar y auxiliar a los navegantes, se les llamó faros. (En la imagen: La Torre de Hércules, en La Coruña) |
![]() |
| Mallorca,
con una costa de más de 500 kilómetros, tiene varios faros cuya luz es
visible desde lejos (más de 10 millas marinas).
Los grandes faros suelen estar en lugares solitarios, sobre altos acantilados. Para llegar a ellos hay que adentrarse por carreteras poco transitadas. Indican a los navegantes la existencia de tierra y de cercanos puertos. |
|
Incidió en ello el que hubiera un gobierno interesado por la navegación marítima y que los avances científicos y tecnológicos permitieran su eficacia. Los mecanismos del aparato rotatorio (la luz que emite el faro gira) eran conocidos y dominados desde hacía más de un siglo, pero no ocurría lo mismo con el sistema óptico. El combustible era el aceite y se requería que la fuente de luz tuviera bastante intensidad. Gracias a Augustin Fresnel (1788 - 1827), físico francés, quien consiguió un sistema, mediante lentes y espejos, que emitía una luz consistente y constante. Las maquinarias de los faros mallorquines fueron encargadas a ópticos franceses. |